Las bolsas europeas han rebotado con fuerza este jueves en una sesión de mucha volatilidad. Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha devuelto el ánimo a los inversores al anticipar una revisión de la política monetaria en marzo. Con la esperanza de nuevos estímulos, los compradores han vuelto a la renta variable pese al nuevo desplome de las bolsas asiáticas y los vaivenes del petróleo. El Ibex 35 ha protagonizado la mayor subida en lo que va de 2016 apoyado por la banca, después de la presentación de resultados de Bankinter.
En concreto, el selectivo español se revaloriza un 1,97% hasta los 8.444,20 puntos, en una jornada en la que se ha movido con continuos altibajos entre los 8.277 y los 8.502 puntos. Por su parte, los principales índices europeos avanzan un 2% de media. El tono positivo se ha contagiado a Wall Street, con repuntes en torno al 0,7% para el Dow Jones y el S&P 500 y del 0,4% para el Nasdaq. El rebote a uno y otro lado del Atlántico se produce pese al nuevo retroceso de las bolsas asiáticas,con una caída del 2,43% del Nikkei japonés y del 3% para el Shanghai Composite chino.
Sin embargo, la atención de los inversores estaba centrada en la reunión del Banco Central Europeo (BCE) y, sobre todo, en el discurso de Draghi, con la ilusión de que volviera a vestirse de 'Supermario' y saliera al rescate de las bolsas. Así ha sido.
El banquero italiano ha asegurado que la entidad llevará a cabo los trabajos necesarios para estudiar “el completo rango de opciones disponibles” para su implementación, “si fuera necesario”. “No hay límites a cómo el BCE pueda proceder con respecto a sus instrumentos... y tiene muchos instrumentos”, ha reiterado.El encuentro se ha saldado sin cambios en los tipos de interés de referencia, que como se esperaba continuarán anclados en el 0,05%, mientras que la facilidad de depósito permanecerá en el -0,3%.
No obstante, Draghi ha anunciado que la autoridad monetaria de la zona euro podría reconsiderar su política en marzo.
"Draghi ha recordado que el escenario ha cambiado desde la última reunión en diciembre, cuando el BCE decidió rebajar la tasa de depósitos y alargar el programa de compra de deuda por seis meses. Desde aquella reunión de diciembre, tenemos que el petróleo ha caído un 35%, lo que distorsiona absolutamente las previsiones de inflación que manejaba el BCE, del 1,1% a finales de año", recuerda Daniel Pingarrón, analista de IG.
De esta manera, prosigue el experto, "el mercado tiene grandes motivos para descontar que en la reunión de marzo el BCE procederá a ampliar el tamaño mensual de las compras (con el programa conocido como QE), desde los 60.000 millones actuales a una cifra que, en principio, debería superar 80.000". Precisamente, esto es lo que que llegaron a descontar las bolsas a finales del pasado mes de noviembre, cuando cotizaban casi un 20% por encima de los niveles actuales.
"Estas palabras de Draghi han provocado una clara caída del euro, una nueva bajada de la rentabilidad de la deuda europea, y una aceleración de las bolsas, que ya presentaban subidas", añade Pingarrón. Así, el euro pierde un 0,5% hasta el cruce en 1,0834 dólares. La deuda alemana, por su parte, vuelve a registrar compras que elevan el precio un 0,25% y disminuyen la rentabilidad por debajo del 0,4%. Esto ha provocado un leve repunte de la prima de riesgo española en un 1,61% hasta los 128,4 puntos, a pesar de que también hay compras de deuda de España en el mercado secundario. El bono español a 10 años se encarece un 0,7% y la rentabilidad disminuye hasta el 1,72%.
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